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¿Dónde están los hombres? Paul Washer. (Transcripción).

¿Dónde están los hombres? Paul Washer. (Transcripción).

Título en inglés: “Where are the men?” (1:19:12 hr, puesto en YouTube por sermonindex)

Vamos a abrir nuestras Biblias, en primer lugar, en 1 Corintios 16.

Esta es una especie de advertencia, antes de empezar a hablar, de lo que siento que el Señor ha puesto en mi corazón. 1 Corintios 16:13:
“Estén en alerta, manténganse firmes en la fe, actúen como hombres, sean fuertes.” 

Vamos al Señor en oración.
Padre, me presento ante ti en el nombre de Tu Hijo. Y ruego porque nos guíes, que nos concedas sabiduría. Señor, no sólo la sabiduría para entender Tu voluntad, sino el poder y la valentía para llevarla a cabo. Guíanos en todas las cosas, Padre, en el nombre de Jesús. Amén.

La Iglesia en Corinto parece haber sido una especie de desastre.Miramos a través allí y, aunque eran personas muy, muy talentosas /dotadas -Pablo reconoce eso- era un desastre.

Ahora, en ese contexto, podemos comprender esto: 
Las cosas tenían que cambiar.
El curso de la iglesia necesitaba ser cambiado. La teología de algunos en la iglesia necesitaba ser cambiada. Mucho tenía que cambiar. Y cuando sea que un hombre trabaje por una reforma bíblica, para cambiar las cosas como deberían ser cambiadas, éste va a sufrir. Va a ser atacado. Va a tener que soportar la difamación /calumnia de mucha gente.

Y es por eso que Pablo dice aquí, “estén alerta, manténganse firmes en la fe.” Y entonces una declaración muy inusual, “Actúen como hombres.”

Si ha habido alguna vez una falta de algo, ha sido una falta de hombres. Una falta de hombres. Tenemos un dicho en los Estados Unidos que es más que un tipo de ilustración. Que, si se toma una rana -esto es cierto- si se tira /arroja una rana viva en una olla /cubo de agua hirviendo ésta va a saltar. Lo hará, con buena razón. Pero si se pone esa rana en el mismo cubo de agua templada, sólo a la temperatura ambiente y, a continuación se pone el cubo en la cocina y se calienta gradualmente, la rana se quedará allí. Se acostumbrará /aclimatará a la temperatura, hasta que el agua hierva y la mate. Eso es lo que les está sucediendo a los hombres en occidente.

Lentamente, han sido domesticados. Poco a poco, han sido presionados a la conformidad, donde se quejan en pequeños grupos secretos, ¿pero se levantan y hacen algo? No. Demasiada presión, demasiado peligroso. “Bueno, ¿que va a decir mi familia? ¿Qué va a decir este grupo de iglesia?” 

Éso no es actuar como un hombre y, definitivamente, no es actuar como un hombre de Dios.

El celo por la casa del Señor debería consumirlos, debería ser más importante para ustedes que las relaciones con las personas en una iglesia apóstata. Debería ser más importante para ustedes que las relaciones con su madre y su padre y su hermana y su hermano, porque Jesús dijo: “Si no los odias a ellos, no me sigas.”

No significa, por supuesto, que deben mostrar odio o falta de respeto hacia su madre y su padre y sus hermanos, sino que lo que está diciendo es: “Ustedes me tienen que seguir, a pesar de que deban soportar su ira.”

Ahora, a partir de todo lo que he escuchado de todos los aquí presentes, está pasando poco en Dinamarca. Todo el mundo se queja: “¿Dónde hay una iglesia bíblica?
¿Dónde hay una iglesia bíblica”

Bueno, mi pregunta es: ¿Dónde están los hombres para iniciar una iglesia bíblica? ¿Para levantarse y hacer lo que hay que hacer?

Esto no significa que salgan corriendo de aquí mañana y sólo descuidadamente empiecen algo, sino que significa que lleguen a un punto en el que usted dice:
“Mira: tengo que arriesgarlo todo. Tengo que arriesgarlo todo. Tengo que hacer lo que es correcto. Es necesario que haya una iglesia en este lugar. No hay “.

Spurgeon dijo: “Si no hay una iglesia bíblica, ¿no deberíamos plantar una?”

Hay cosas que hay que hacer.

Anoche, sólo haciendo consejería con algunas de las personas, fue increíble escuchar algunas de las cosas que me contaron; las cosas que escuché acerca de lo que se enseña en las iglesias, y de lo que aquí se practica. Parece que va de un lado que no es nada más que un liberalismo muerto hacia el otro lado, que es un circo de carne desenfrenada.
Es necesario que haya una iglesia bíblica.

Uds. dicen: “¡Caramba, va a costar!”

Bueno, permítanme compartir algo con ustedes:
Únanse al club. Seguir a Cristo tiene un precio para todos. Lo tiene.

“Bueno, ¿que va a pensar la gente?”
¿Qué van a pensar? ¿Qué importa?
Saben, estaba leyendo hoy en Esdras donde hay una sorprendente declaración. Dice que Dios despierta /remueve /estimula el corazón del rey de Persia, para que el pueblo de Israel entre de nuevo en la Tierra Prometida. Pero él dice que lo hace para cumplir con la palabra hablada a través del profeta Jeremías.

Ahora, Él no tenía que decir eso. Quiero decir, podría haber dicho que era para cumplir la Palabra de Dios, pero no dijo eso. Él dijo: “cumplir con la Palabra de Dios hablada a través del profeta Jeremías”. ¿Por qué es eso?

Vayan atrás a Isaías y lo averiguarán. Dios reivindica a Sus profetas.Él reivindica a Su siervos.
Es así que por todos esos años, a través de todo su ministerio, Jeremías fue calumniado. La gente pensaba mal de él. Lo odiaban. Lo arrojaron en un pozo, todo lo demás.
Y, a continuación, después de que entraron en cautiverio todavía lo calumniaban y se burlaban de él, pero cuando Dios despertó /suscitó /levantó /promovió al rey de Persia, no se burlaron de él nunca más. Dios reivindicó a Su siervo.

¿Qué te importa lo que piense la gente de ti? Si haces la voluntad de Dios, Dios te reivindica ya sea aquí o en el cielo. Y prefiero ser acusado falsamente por los hombres que estar de pie ante Dios un día y ser acusado.

Escuchen, no basta con sólo tener buena teología y buena doctrina y tratar de que su familia entre en el Reino. Están llamados a llevar esto al mundo, empezando con su propia gente.

Hay una gran cosa que hacer aquí. La pregunta es: ¿Dónde están los hombres?

“Sé fuerte y valiente. No tiembles ni te desalientes, porque Jehová tu Dios está contigo dondequiera que vayas.”

Eso es algo sorprendente.
Vean, en los últimos meses estuve orando: “Oh Dios, ¿qué vas a hacer conmigo? ¿Qué vas a hacer? ¿Dónde debo ir? ¿Qué debo hacer? Todas estas cosas que han ocurrido alrededor mío, Señor, ¿dónde quieres que vaya? “

Y Dios me dio esa promesa en Josué 1:9. ¿Saben lo que es asombroso acerca de esa promesa? Dice: “Pablo, no importa mucho donde vayas. Lo que importa es que voy a estar contigo. Voy a estar contigo dondequiera que vayas.”
Eso es todo lo que se necesita. Eso es todo lo que se necesita.”

Ustedes tienen un tiempo /una oportunidad limitada para hacer algo aquí. Su país, así como Europa están mucho más cerca, mucho más cerca de la muerte que el mío. El mío está justo detrás de ustedes, pero ustedes están más cerca del fuego, del borde del acantilado, de lo que estamos nosotros. Su pueblo no sirve al único Dios verdadero. Eligieron servir al Dios del dinero, y de la medalla, y el hedonismo, y el placer y el sexo, y todo lo demás. Por lo tanto, Dios los va a entregar para que sirvan al dios de Alá, junto con el resto del mundo.

¿Quieren enterarse de lo que es la servidumbre, entonces? Sabrán lo que es.
Y hasta ese punto tenemos un intervalo /una oportunidad, para hacer qué? Predicar el evangelio.

Sólo puedo pensar en que un día … Pensemos por un momento en lo que está sucediendo. El cristianismo se expandió, en parte, debido a la imprenta de Gutenberg. Ahora, la prensa de Gutenberg fue una cosa que Dios en Su soberanía levantó… el hecho de que se puedan publicar cosas. En realidad, tenía una impresora.

Bueno, lo mismo ha ocurrido en las últimas décadas, una nueva imprenta de Gutenberg llamada Internet, donde se puede hacer mucho. Hay tanta tecnología, para poder viajar en avión, para poder hacer todo tipo de cosas.

Esto es lo que no quiero que me suceda. No quiero dejar pasar esta oportunidad y, luego, cuando la persecución llegue y ya no se pueda predicar abiertamente, sentarme ahí y llorar sobre las grandes oportunidades que tuve cuando todavía había libertad y no las tomé.

Un amigo mío se levantó una vez en la iglesia en Perú en medio de la guerra, y dijo: “Si no es ahora, cuándo? Si no es usted, ¿quién?”. Y lo que estaba diciendo era: ¿Cuánto tiempo demorarás antes de decidir que hay que hacer algo?

Ahora, de nuevo, no quiero que nadie salga corriendo de aquí y que diga “Sí”. Que quede todo entusiasmado con esto.

Esto tiene que ser guiado por el Señor, pero, hombres, levántense. Hay que hacer algo. Si no aquí, entonces vayan a algún otro sitio, pero hay que hacer algo.

Ahora, quiero hablarles por un momento, hoy, acerca de algo que es muy, muy importante, y quiero que vamos al libro de Marcos, capítulo 1 versículo 32 (al 37).

Cuando llegó la noche, después de que el sol se había puesto, comenzaron a traer a Él a todos los que estaban enfermos y a quienes estaban poseídos por demonios. Y toda la ciudad se había reunido en la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no permitía a los demonios hablar, porque ellos sabían quién era Él. En la madrugada, cuando aún estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa, y se fue a un lugar apartado, y estaba orando allí. Simón y sus compañeros lo buscaban; lo encontraron y le dijeron: Todo el mundo te está buscando.

Ahora, quiero que sólo piensen por un momento sobre lo que está pasando aquí. Esto está precedido por el llamado de los pescadores. Y luego, desde allí en adelante la expulsión del demonio y, a continuación, en el versículo 29 dice:

“Tan pronto como salieron de la sinagoga, Jesús fue con Jacobo y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y en seguida se lo dijeron a Jesús. Él se le acercó, la tomó de la mano y la ayudó a levantarse. Entonces se le quitó la fiebre y se puso a servirles.” 

Lo que vemos en el libro de Marcos, literalmente -y les digo a los jóvenes ministros esto- si leen el libro de Marcos correctamente se agotarán, les será difícil respirar. Quiero decir, literalmente.
Me encontré un día haciendo eso. Estaba leyendo el libro de Marcos. Esto fue hace años. Y yo estaba como …

¿Por qué? Porque Marcos usa tantas veces la palabra “inmediatamente”. Y lo que está haciendo es que te da vistazos (instantáneas) de Jesús. Me refiero a que Jesús está aquí enseñando. Él está aquí expulsando un demonio en la sinagoga. Él está aquí sanando. Él está aquí enseñando. Él está aquí alimentando. Quiero decir, simplemente sigue y sigue, constantemente.

Y, en cierto sentido, ésa fue la vida de Cristo durante su ministerio de tres años. Es igual que cuando se termina la predicación, como anoche, y una persona viene hasta ti y dice:
“Sé que, probablemente estás agotado, pero tengo una pregunta.” Y luego te habla durante 15 minutos y a continuación, tan pronto como te preparas para levantarte del asiento otra persona viene y dice:
“Yo sé que estás muy cansado, pero tengo una pregunta.” Y entonces, sólo sigue y sigue y sigue.
Y entonces te das cuenta: Tengo que levantarme en la mañana. Bueno, tengo que levantarme. Tengo que ir a enseñar. Y enseñas.Tienes que venir aquí.

Como ven, sólo … todo arrastrándolo a /tirando de Él.
Y entonces Él entra a la casa.
Ya sabes. Ok, estoy en la casa ahora. Y entonces, alguien está enfermo. Bueno, ¿podría hacerse cargo de esto también? Quiero decir, Él sigue y sigue.

Y luego llegamos al 32.
Cuando llegó la noche, después de que el sol se había puesto, comenzaron a traer a Él a todos los que estaban enfermos y a los que estaban poseídos por demonios. Y toda la ciudad se había reunido en la puerta. Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no les permitía a los demonios hablar, porque ellos sabían quién era Él.

Ahora, quiero que entiendas algo. Jesucristo era Dios, en la carne. Pero Jesucristo se hizo hombre y Él hizo estas todas cosas como hombre, el hombre perfecto, en el poder del Espíritu Santo. Y cuando hizo cosas, la Biblia dice que salió virtud de Él, salió fuerza de Él.

No sé si alguna vez has hecho esto, pero es cierto. Un hombre que ministra de acuerdo con sus dones en el poder del Espíritu Santo, cuando ha terminado, su cuerpo estará totalmente agotado. Virtud sale de él. Fuerza sale de él.

Es como una mujer que está en un coche y está conduciendo y el coche se vuelca. Todos hemos oído estas historias. El coche se vuelca completamente. El bebé está atrapado dentro. El coche está en llamas. Y una pequeña mujer como de este tamaño corre a la puerta del auto. Su bebé está adentro y ella arranca la puerta de las bisagras. Pero al día siguiente sus brazos, los músculos, están casi desgarrados. Esa adrenalina fluyendo a través de ella le dio tal fuerza, que simplemente arranca la puerta de las bisagras.

Es de la misma manera. Cuando un hombre de Dios o una mujer de Dios está ministrando en el poder del Espíritu Santo hay algo como eso que sucede con el cuerpo. Puede dejarte exhausto. Y puedo verlo aquí con la persona de Cristo, Jesús el hombre, ministrando en el poder del Espíritu Santo, las personas que vienen constantemente a Él, y Él está fatigado /exhausto.

Como ven, no se puede entender estas cosas si sólo piensan en Él como Dios, y no se dan cuenta de que Él era Dios que se hizo hombre, y ministró, y caminó en esta tierra como un hombre lleno del Espíritu Santo.

Bueno, aquí dice que:
“Cuando llegó la noche, después de que el sol se había puesto …” Ahora, el sol en Israel no se pone a la misma hora que lo hace aquí. No se puso a medianoche. Se puso, probablemente, alrededor de las seis. Así que inmediatamente después, alrededor de las seis, después de un día completo de ministerio, la gente empieza a llegar. Empiezan a llegar. Empiezan a llegar.

Ahora tenemos estas… ustedes saben, mucha percepción de la gente, su concepción… su idea del Éxodo no proviene de la Biblia, sino de la película de Cecil B. DeMille “Los Diez Mandamientos”. La mayoría de nuestras ideas del ministerio de Jesús provienen de las películas sobre Jesús -ustedes saben- la televisión, Hollywood, hacen creer cosas.
Tenemos la imagen de Jesús así como caminando lentamente de un lado a otro, y tocando a las personas y todo como sólo bendecido -ustedes saben.

Escuchen. Tengo una buena idea de lo que está sucediendo aquí. Viviendo en Perú, una vez estábamos en las montañas y había más de mil personas que se reunieron, hombres de montaña, mujeres montañesas, sufriendo de muchas, muchas maneras; sin médico en ningún lugar. Ninguno de ellos tenía alguna vez la oportunidad de ver a un doctor, o de recibir medicina o cualquiera otra cosa. Y yo había llevado conmigo a un querido amigo que es médico. Ahora, él no tenía equipos de cirugía. No tenía muchas medicinas. Sólo tenía algunos ungüentos, algunos antibióticos, y otras cosas.

Cuando ellos descubrieron que había un médico en las cercanías, se desbocaron. Ahora, estas eran buenas personas, gente que ama el Señor. Pero estuvieron haciendo fila todo el día y toda la noche. No pensaron que el médico necesitaba dormir. Porque tenían un niño que estaba enfermo y ésta era su única oportunidad tal vez de ver a un médico.

Día y noche durante tres días ellos clamaron a la puerta. Mi hermano Mike Martin ni siquiera pudo quedarse dormido. Él estaba exhausto. Y se mantuvo diciéndoles: “No tengo nada más que algunas pomadas, algunos antibióticos. No puedo sanarte.”
No les importaba. No escuchaban. No fue porque eran malos. Estaban impulsados por la necesidad. Ruego a Dios que nunca sean impulsados de esa manera.

Así que cuando Cristo estuvo aquí ellos estaban en la puerta, y no estaban satisfechos. Muchos fueron exigentes y estaban gritando. Oye, porque estaban desesperados, porque sólo había una esperanza y aquí está Él. Y puedo garantizarles que lo que comenzó alrededor de las seis de la tarde no llegó a su fin hasta las 10, u 11, o 12.

De hecho, cuando llegas aquí, y dice en el versículo 35:
“En la madrugada, cuando aún estaba oscuro …” ¿Qué significa eso?
Parece que Jesús no durmió, ya que ministró a todas estas personas durante toda la noche y ahora, mientras todavía está oscuro hace de su salida. Y para mí, parece casi sobrenatural que haya podido hacer eso. ¿Cómo pasó a través de todas esas personas?

Ahora, ni tú ni yo, ningún ser humano puede mantener una vida de cada día estar ministrando de esta manera. De manera que no estoy tratando de decir que debes ministrar día y noche.

Lo que estoy diciendo es lo siguiente: En este caso, Cristo ministró día y noche. Estaba completamente exhausto y, cuando terminó la ministración temprano en la mañana, a medianoche, o cuando quiera que ocurrió, todavía había gente que estaba necesitada, todavía había gente que no había sido sanada, todavía gente clamando.

Pero miren lo que hizo. Miren lo que hizo:
“En la mañana temprano, cuando aún estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa, y se fue a un lugar apartado, y estaba orando allí.”

Hay una cosa que Jesucristo nunca dijo a sus discípulos en frustración. Nunca les dijo: ¡Caramba!, estoy tan ocupado y hay tantas necesidades. No tengo tiempo para orar.
Hay tantas cosas esperando por mí que no tengo tiempo para orar.

¡Él nunca dijo que eso! Porque sabía que, aunque Él era el Hijo de Dios, debía someterse a la voluntad del Padre y Él sólo hizo lo que vio a su padre haciendo, y que hizo lo que hizo en el poder del Espíritu Santo. Y de esa manera seguramente nos podemos identificar, porque Él se identificó con nosotros.

Ustedes no pueden hacer nada, salvo lo que ven hacer al Padre. Y ustedes no pueden hacer nada, excepto por el poder del Espíritu Santo. Y la relación de ustedes, su íntima relación con Dios, es absolutamente vital, absolutamente esencial para cualquier tipo de ministerio que puedan pensar hacer.

El Hijo de Dios, al parecer, no podía vivir sin comunión, oración secreta, estar a solas con Dios. Pero aquellos de nosotros que somos mucho más fuertes, por supuesto, podemos salir sin tales cosas.

Fíjense sólo en esto: su vida de oración.
Y es asombroso. Dice: “En la mañana temprano, cuando aún estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa, y se fue a un lugar apartado, y estaba orando allí.”

Cuando tuve mi primer llamado al ministerio, el pastor que estaba sobre mí en Austin, Texas, a quien, hasta el día de hoy, admiro y respeto, me llamó a su oficina. Hasta hoy no he conocido a un hombre con tal poder de Dios sobre su vida. Él me llamó a su oficina y dijo: “Así que Dios te ha llamado al ministerio.”

Temblando dije: “Sí, Pastor Weaver.”

Y siguió … se dio vuelta, me miró y dijo: “Muchacho, ¿puedes estar solo?”
Éso es todo lo que me dijo. Y yo como que realmente no entendí. Pensé que se refería a que si predicaba la verdad iba a estar solo, ya que todo el mundo me odiaría. Luego llegué a entender que lo que quiso decir fue esto: ¿Puedes estar solo con Dios?

Uno de los problemas que veo, especialmente en hombres jóvenes, es que andan en grupos de solteros. Operan en grupos. Siempre están saliendo juntos. 
Ahora, no hay nada malo con eso, maravillosa camaradería, unidad, salir juntos, predicar, lo que sea. Pero el problema es que están siempre juntos, pero nunca están solos con Dios.
¿Puedes estar solo? ¿Puedes estar solo con Dios?

Mi esposa sabe que, aunque yo la amo y tenemos una relación maravillosa, ella sabe que no puede ir conmigo al lugar donde tengo que ir. Y donde tengo que ir a diario ella no va conmigo.

Ahora, oro con mi esposa. Estudio la Biblia con mi esposa, pero ella no puede ir conmigo a donde tengo que ir. Tengo que ir y estar con el Señor a solas.

Cuando su marido tiene esa mirada muy distante en su ojo, ella sabe que va a irse. Él tiene que ir.

La gente en Perú llamaba a mi esposa el querubín o el serafín -en español querubín- porque decían que ella estaría delante de mi puerta, donde oraba, con una espada de fuego, y si alguien trataba de pasar a través de esa puerta ella les cortaría su cabeza.

Ellos llamaban a la puerta: “Necesitamos hablar con el hermano Pablo”. ” Necesitamos hablar con el hermano Pablo.”

“Lo siento, no puedes.”
“¿Por qué no?”
“Está solo.”

Todo lo que ustedes son en público está formado por lo que son en privado. Pueden pararse delante de cualquier hombre si se paran ante Dios. Y caminar en el poder del Espíritu Santo, no como estos tontos pequeños evangelistas que entran y tienen sus discursos de curación y las personas que caen y todos los demás circos y la blasfemia que sigue. Estoy hablando de lo que realmente es el poder del Espíritu Santo, no de un tipo de circo por dinero.

Como les he dicho a tantas personas que dicen: “El Espíritu de Dios está aquí”.
¡No, no está! Porque si estuviera, estarías muerto.

Tenemos que ser hombres llenos con el Espíritu Santo. Tenemos que ser hombres que buscan a Dios. Y déjenme decirles algo. Hay una gran diferencia -y quiero señalárselas a ustedes, y es probable que me dé problemas si esto va a YouTube, pero es esto: Hay una sensación en la que cuando nos fijamos en Efesios cinco, nos fijamos en Colosenses 3:16-17, y comprendemos que existe una relación directa entre la Palabra de Dios y ésta habitando en nuestro corazón, y la plenitud del Espíritu Santo obrando a través de nosotros.
Pero hay otra sensación de que si eres sólo un hombre que está sentado allí meditando sobre las Escrituras y pensando que, debido a que estás haciendo eso, vas a ser lleno del Espíritu Santo y tienes todo lo necesario para el ministerio, estás equivocado.

Debes ir a Dios y clamar por mayores y más grandes manifestaciones de Su poder en tu vida, para llevar a cabo la tarea que Él te ha dado. Debes tener eso. Debes ir a Él. Se trata de un encuentro con Dios. Sí, basado en su Palabra. Sí, todo lo que Dios hace con ustedes en oración debe ser conforme a Su Palabra. Pero, la búsqueda de Dios es algo más que simplemente tener un buen estudio de la Biblia. Es gritar /clamar para encontrarse con el Dios vivo. Es esperar en el umbral de su puerta. Y luego levantarse. Y no simplemente creyendo por fe que Él ha hecho algo contigo. Es levantantarse y saber que Él ha hecho algo contigo.

Tenemos que ser hombres. Pero no hombres como John Wayne, o John Claude Van Damme. No hombres fuertes en la carne y fuertes en personalidad y fuertes en presencia y fuertes en sus palabras. No. Hombres fuertes fortalecidos en el Espíritu Santo.

La batalla es espantosa. Pensar que vas a oponerte a los principados y poderes y potestades y dominios. Vas a oponerte a la serpiente antigua. Vas a descender al pozo y a luchar contra el mismo infierno. No vas a hacer eso en tu fuerza física. Vas a hacer eso en el poder del Espíritu Santo.

¿Y saben lo que es hoy tan triste?
¿Qué es tan triste? Es que es tan difícil hablar de estas cosas. ¿Y saben por qué? Debido a toda la corrupción, y a esa actividad absurda de muchos, muchos grupos que se consideran a sí mismos grupos “llenos del Espíritu”. Cuando no están llenos del Espíritu. Pueden estar llenos de un espíritu, pero no es santo; porque, sea lo que sea de lo que están llenos, causa que hagan cosas que contradicen todo lo que sabemos acerca de las Escrituras y el fruto del Espíritu.

Estoy hablando de poder, no de caer en el suelo y agitarse como… un gusano. No de poder para reclamar un Mercedes Benz. No de poder para decir que sanaste a alguien cuando, de hecho, no sanó. Estoy hablando del poder de vivir la vida cristiana; el poder de caminar en amor sacrificial; el poder de orar para derribar fortalezas; el poder para predicar el evangelio. De eso es de lo que estoy hablando. Eso es lo que necesitamos.

Podemos ser hombres y mujeres transformados, transformados.

Ahora, hay una sentido, que cuando hablamos de la obra del Espíritu Santo, hay una sentido en la que tenemos que ver eso en dos categorías. Existe la idea de los frutos del Espíritu Santo en la vida de un creyente, que trata con el carácter. También está… en el mismo lugar también hay esta idea de la santificación progresiva, que crecemos cada vez más en la semejanza de Cristo y que nos sometemos más y más a la Palabra de Dios, y caminamos más y más en sintonía con el Espíritu Santo. Todo eso es cierto. Es progresivo. Crece. Es algo que sucede cada día que trabajamos en eso.

Pero también hay otro sentido: en el poder del Espíritu Santo para el ministerio.
Que el ministerio que tienes que hacer no lo puedes hacer, salvo en el poder del Espíritu Santo. Y tienes que estar pidiendo a gritos: “Oh Dios, revísteme de lo alto. Vísteme. Lléname”.

Mira … por un momento, mira el libro de Lucas. Mira el último capítulo. Una vez más, Él dice… en el libro de Lucas 24, verso 49:”Ahora voy a enviarles lo que ha prometido mi Padre; pero ustedes quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto.”

Ahora, muchas personas simplemente relegan eso a un evento de una vez, al día de Pentecostés cuando el Espíritu vino. Bueno, en el día de Pentecostés el Espíritu vino.
Pero Él dijo: siempre que esto les pase. Cuando esto les suceda discípulos, serán revestidos con poder de lo alto.

Ahora, déjenme hacerles una pregunta. En su ministerio, ¿hay alguna vez una sensación, cuando ministran, de que son revestidos con poder de lo alto. En la que sienten que “no soy el mismo hombre”, incluso, que …? No estoy hablando acerca de emoción. No estoy hablando acerca de enfado /descontento. Estoy hablando de simplemente esto: Reconoces que has sido vestido con poder de lo alto. No es orgullo decir eso. Es algo que se nos prometió. Lo es.

Escuchen. Spurgeon creyó esto. Martin Lloyd Jones creyó esto. Los santos a través de las edades han creído esto.
¿Qué?
Que sí, si hemos sido convertidos, si somos verdaderamente cristianos, estamos /somos habitados por el Espíritu Santo /el Espíritu Santo está permanente presente /habita en nosotros.
Y, no, en nuestra conversión no tenemos parte de Él o la mitad de Él.
Y, no, no necesitamos una segunda bendición, o esto o aquello.
Eso no es de lo que estoy hablando.
Nosotros, al momento de nuestra conversión somos regenerados por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo habita en nosotros, pero la misma Biblia dice que deberíamos pedir constantemente por una mayor y más grandes manifestaciones de Su poder en nuestra vida. Cada vez menos de nosotros, cada vez más de Él.

Y puede haber tiempos, mi querido amigo, cuando usted esté clamando a Dios. Puede haber tiempos en el ministerio de acuerdo a la soberana providencia de Dios, en los que Dios puede dotarte /proveerte con poder para ministrar. Éso es lo que necesitas.

Tenemos tantos escribas dando vueltas, ¡hombres brillantes!, y Dios bendiga al Señor por ellos, ¿pero vestidos con poder de lo alto?

Sólo porque puedas asegurarte de que cada detalle es teológicamente correcto no significa que estás revestido con poder de lo alto, o que estás ministrando en el poder del Espíritu Santo.
Y sólo porque hablas acerca del Espíritu, o reclamas cosas del Espíritu, no significa que estás revestido con el poder del Espíritu Santo.

Habitar con Dios …
Hablamos de la plantación de iglesias.
¡No pueden plantar iglesias en este país! El diablo tiene un muro de hierro alrededor de este país de 20 millas* de espesor sin puertas. ¿Creen que van a derrumbar /derribar eso? Van a destruirse a sí mismos, eso es lo que van a hacer. No me importa cuánto tiempo hace que golpean contra esa pared, no se está viniendo abajo. Pero en el poder del Espíritu Santo… sería como hierba seca puesta sobre un fuego abrasador. * (1 milla = 1.609 m)

Esto es tan importante. Y, sin embargo, hoy es tan desdeñado /desvalorizado. La gente tiene miedo. ¿Por qué? Debido a los abusos. Debido a los abusos.

Aquellos de ustedes que realmente disfrutan de la teología, aquellos que realmente quieren saber la verdad, tengan cuidado con esta única cosa: que por el hecho de que en el nombre del Espíritu tantos hombres equivocados, muy equivocados, están haciendo toda clase de cosas horribles en el nombre del Espíritu, ustedes no estén rechazando la obra del Espíritu, porque no quieren ser como ellos. La verdadera obra del Espíritu no tiene nada que ver con lo que esos hombres hacen.
Pero hay una obra del Espíritu. Hay un “quedarse” y estar solo /a solas con Dios.

Jóvenes, que se ven atrapados en tantas cosas. La teología. Atrapados en la evangelización, atrapados en la predicación callejera, atrapados en hacer todas estas cosas. Les deseo que se queden atrapados en su armario /closet. Deseo que ustedes entren en su closet y habiten allí, clamen a Dios, se reúnan /encuentren con Él. Él es un Dios vivo.

Estoy tan cansado de… De hecho, escucho a gente… He escuchado esto: 
“¡Ah, me gustaría haber vivido …” Me refiero a que he escuchado a creyentes decirlo. “¡Ah, me gustaría haber vivido en los tiempos del antiguo pacto, cuando Dios en realidad se manifestaba a Sí mismo!”
¿Qué?
¡El fin de los siglos ha llegado a nosotros! Vivimos en la época del Mesías. ¡Estos son los últimos días, cuando el Espíritu de Dios es derramado sobre toda carne!
Y, sin embargo:
“Dios no se mueve. Dios no habla. Pero tenemos este libro. No tenemos al Dios viviente, no hay dirección, no hay poder, ¡un libro!”

No. Por favor. No piensen que estoy tratando de decir nada en contra de la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios es nuestra norma. Sin la Palabra de Dios no tenemos nada. Todo lo que ocurre en nuestras vidas debe ajustarse a la Palabra de Dios.
Pero si usted toma el cristianismo y simplemente lo reduce a la verdad proposicional en un libro, usted ha perdido el rumbo /no ha captado la idea. Ha hecho exactamente lo que los fariseos hicieron. Ellos no entendieron el poder de Dios. Él es un Dios vivo y usted debe conocerlo. Usted debe buscarlo.

Es tan asombroso. Saben, hablan de la obra en China y la obra en distintos lugares en Asia donde Dios parece estar realmente moviéndose /en movimiento. Mi deseo para ellos es que lleguen a ser más teológicamente correctos, que sean sanos y fuertes en la teología, porque es una iglesia inmadura que no tiene una fuerte teología. Pero, al mismo tiempo, ¿no es sorprendente que una pequeña mujer china, que prácticamente no tiene siquiera las Escrituras, pero clama a Dios por horas del día y luego se levanta, y Dios la use más que a 25 teólogos.

Ahora, no estoy diciendo que es bueno que ella esté aquí sin la Escritura, o que no tenga una sólida teología, o que al menos no tenga, quiero decir, una teología madura. Sino que lo que estoy diciendo es que ella tiene a Dios. Y Dios la tiene a ella. Ella está dependiendo de Él. Ella está llamándolo a Él.

Basta con mirar a la reforma… Miren a Lutero. Lean acerca de sus súplicas. Fue un hombre de oración. ¿No fue Lutero quien dijo: “Tengo tanto que hacer hoy que no lograré hacerlo a menos que ore por lo menos tres horas?”

Jonathan Edwards, posiblemente el más grande teólogo que, al menos nuestro país ha producido, algunos dicen en el mundo, teólogo-filósofo -apenas un hombre más brillante- era un hombre de oración.

David Brainerd, el gran misionero entre los indios. Nosotros no oímos hablar de que haya sido el más grande de todos los predicadores. Nosotros no oímos hablar de él siendo el más grande de todos los teólogos. Pero lean su diario y averigüen cómo oraba.

No tenemos, porque no pedimos.

¿Qué es esta montaña?

Jesús dijo que si tenían fe la arrojarían en el mar.

¿Qué es este muro que está de pie delante de ustedes? ¿Algún Jericó, que no puede ser derribado por el poder de Dios? Pero ustedes no tienen, porque no piden.

Y si cualquiera de ustedes intenta iniciar algo aquí, sólo va a quedar exhausto. Y Dios te va a agotar… hasta que te rindas, y vayas a Él… acudas a él, clames a él.

Quiero que miremos por un minuto en el libro de Lucas capítulo 18.

Ustedes piensan que necesitan más conocimiento, con el fin de hacer algo aquí en Dinamarca . Ustedes tienen ya más conocimiento de lo que serán capaces de vivir en toda su vida.
Bueno, se necesita conocimiento, y se necesita teología, y se necesita la Escritura. Pero se necesita ser empoderado /revestido de poder.Se necesita orar.

Miren a Mateo 18 (es Lucas, 18:1) “Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse.”

¿Saben qué? Nadie tiene problemas con algunos aspectos de la oración. Nadie tiene problemas para comenzar a orar. U orando una vez, por cualquier cosa. Es una cosa más bien fácil de hacer.
Lo difícil de hacer es perseverar en oración sin desanimarse.

Ahora, cada vez que uso una palabra como “desanimarse”, posiblemente está esta imagen de una persona que clama a Dios fielmente,y Dios no responde a sus oraciones y que ésta acaba por desalentarse: una víctima. No. Son rebeldes, eso es lo que son. No le están creyendo a su Dios. ¿Desalentarse? ¿Porque Dios no hizo algo?¿Acaso Dios no es soberano? ¿Dios no es todo sabio? Manténgase orando.

Usted dice, “Bueno, ¿cuánto tiempo?”

Bueno, sólo puedo decirles la forma en que yo lo hago. Oren hasta que Dios responda. Hasta que, o responda al asunto, o empiece a llevarse /quitarles el deseo. Sólo oren.

Permanezcan en oración. No dejen que Él se vaya. Dios se deleita en las personas que son tan audaces como para llevarlo a Sus promesas. Él se deleita en ello.

Alguien se agarra. Grita, “Hijo de David, ten piedad de nosotros.”
“¡Silencio!”.
¡Ellos no callarían a esos ciegos!

Agárrense de los cuernos del altar, y ni mil hombres los pueden arrancar

“¡Fuera de aquí”.
“No me iré”.

“Suéltame”.
“No voy a soltarte hasta que me bendigas.”

No hay nada que no se pueda derribar a través de la oración, nada, nada. No hay nada que no se pueda construir a través de la oración, nada.

¿Quieres aprender a ser un ministro preciso, útil para Dios? Entonces,aprende a orar. Aprende a orar.

Ahora, dice en el versículo dos:
“Les dijo: «Había en cierto pueblo un juez que no tenía temor de Dios ni consideración de nadie.” – Eso es bastante común- (v. 3) “En el mismo pueblo había una viuda que insistía en pedirle: “Hágame usted justicia contra mi adversario.” 

Ahora, ella es una viuda. Eso no … fíjense, cuando escuchamos que era una viuda pensamos: “bueno, siendo viuda, eso causaría que -ustedes saben- va a ser más probable que el juez tenga piedad de ella, porque ella es viuda”. Justo lo contrario. Es viuda. No tiene ningún poder económico, político o social. No tiene nada. Sería como un perro llegando a su puerta.

“Hágame usted justicia contra mi adversario”.

¿No es sorprendente que Él, al menos, usara este ejemplo. Él no dice que la viuda dijera: “Ayúdeme a obtener dinero de alguien que me debe.” No, Él dice, “Hágame usted justicia contra mi adversario.”

¿Tienes un adversario? ¿Tienes a alguien luchando en contra tuya? Sí tienes. Principados y poderes y potestades y dominios, luchando contra la entrada del evangelio en este lugar. Luchando contra el inicio de una iglesia. Luchando contra todo lo que es bueno y piadoso y santo y sabio y virtuoso y excelente. Tienes un oponente.

Vas a Dios y le dices esto: “¡Hazme justicia contra mi adversario!”.

(versículos 4 y 5) “Durante algún tiempo él se negó, pero por fin concluyó: “Aunque no temo a Dios ni tengo consideración de nadie, como esta viuda no deja de molestarme, voy a tener que hacerle justicia, no sea que con sus visitas me haga la vida imposible.” »

Por un tiempo él se negó, pero después se dijo a sí mismo, “Aunque no temo a Dios ni respeto al hombre, sin embargo, porque esta viuda me molesta, voy a darle la protección jurídica. De otra manera ella, por venir continuamente, me fatigará/agotará.”

Quisiera que alguno de ustedes se dedicara a agotar a Dios. Que se agarrara de Dios y lo fatigara.

Dices: “Ah, eso es discurso. No me gusta ese tipo de discurso “.

Sé que no. Eres tan correcto /irreprochable que no puedes orar.
Aprendan a amar este tipo de discurso. Sean hombres osados que van a Dios y le creen, porque Dios se deleita en ese tipo de cosas. Él es el que está diciendo esto aquí.

Tuve … Recuerdo una vez arriba en las montañas. Nunca olvidaré esto. Ustedes hablan acerca de una enseñanza sobre oración. Había tomado varios … había escrito … es un libro de trabajo, y es sólo … es un libro de trabajo para nuevos creyentes. Y yo había llevado una gran cantidad de ellos a las montañas, pero iba a dar varios a cada pastor. Eran para los pastores. Los pastores los necesitaban, y luego los pastores los llevarían y los distribuirían.

Bueno, cuando llegué hasta allí estaba entregando los libros, y me quedé con uno para enseñar. Y un nuevo creyente, un joven que tenía probablemente unos 17 ó 18 años, más bien alto, para un peruano, nunca lo olvidaré. Y él dijo: “Hermano Pablo, ¿ése es su último libro?”
Le dije: “Sí”.
Él dice: “¿Puede dármelo?”
Era el primer día, la primera mañana. Y dije: “No, voy a enseñar.”
“Después de que haya hecho la enseñanza con ese libro, ¿puede dármelo?”
Le dije: “No. Esto es para los pastores. Lo siento, pero traje éstos para los pastores y le voy a dar este último a uno de los pastores “.
“Pero los pastores ya tienen libros”.
“Sí, y voy a darles uno más”.
“Bueno, ¿va a darme el libro?”

Quiero decir, cada vez que caminaba fuera de la choza de adobe para ir a enseñar él me seguía. Y, por último, incluso antes de que la conferencia terminara, le di el libro y le pedí al pastor, “Préstame uno de los libros que te di, para enseñar de ahí, ya no puedo soportar esto por más tiempo. Voy a golpearlo y a perder mi testimonio. Algo va a pasar.”

¡Toma el libro!
Él, literalmente, me agotó. No estoy bromeando. No estoy inventando esto. Realmente sucedió. Y el Señor lo utilizó para enseñarme acerca de la oración. Él, literalmente, me siguió… si iba al baño sentía como que estaba detrás de mí. ¡Iba a todas partes donde yo iba!
“Necesito el libro. Necesito el libro. Necesito el libro.”
Fue increíble. Nunca había visto tanta tenacidad.

Sabes, leí esto. Jim Elliott dijo esto. Creo que dijo que estaba citando a un amigo.
Pero va a ser una de esas cosas que permanecerá conmigo el resto de mi vida. Dios se deleita en la reivindicación de la confianza de sus hijos.
Dios se deleita en la reivindicación de la confianza de sus hijos. Y me gusta decir que Dios se deleita en la reivindicación de, incluso, la más pequeña confianza de sus hijos.

Así que tenemos a este mal juez. Ahora, Dios no nos está dando esta parábola para, de alguna manera identificarse con este mal juez. En absoluto. Es básicamente lo mismo que esto:
“Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenas dádivas a sus hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará el Espíritu Santo a quien se lo pida?… ¿dará lo que es bueno a los que se lo pidan?”

¿Ok? Así que, qué es lo que dice aquí … no está diciendo que Él es como un mal juez. Está diciendo: Si un mal juez que no teme a Dios ni se preocupa por la gente responderá a alguien que sigue y sigue pidiendo, ¿cuánto más vuestro Padre celestial escuchará sus oraciones?

La gente me pregunta a veces… dicen: “Bueno, ¿por qué Dios no responde de una vez a la oración. Quiero decir, en lugar de, tal vez, tener que resistir en oración?”

Ahora, no quiero parecer trillado o grosero, pero una persona que hace esa pregunta nunca ha orado mucho tiempo y tenido una respuesta; tenido una oración contestada.
No sé exactamente por qué Dios lo hace. Sé que eso nos cambia. Sé que Él tiene su tiempo.
Pero hay una cosa que me sostendrá en oración. Y es que si alguna vez has permanecido en oración por el alma de una persona, o por algo que necesita ser avanzado en el Reino, y tú persististe, cuando finalmente llegó a realizarse, cuando Dios finalmente respondió, la alegría fue indescriptible, ¡porque supiste que Él había respondido a la oración!

Quiero decir, ¡supiste que habías dialogado con Dios! ¡Supiste que esto no es sólo algún ejercicio religioso vano! ¡Estuve ante Él a diario, y Él ha respondido!
¡Tienes alegría no sólo a causa de eso, sino debido a que confirma una vez más que Él es un Dios que habla y un Dios que escucha; un Dios que actúa!

Así es que Él dice:
“Sin embargo, porque esta viuda me molesta, voy a darle la protección jurídica; de otra manera, por venir ella continuamente, me agotará.”

Y el Señor dijo:
(v. 6) “Tengan en cuenta lo que dijo el juez injusto. Ahora, ¿no traerá Dios justicia a sus escogidos, los que acuden a Él de día y de noche?”

Miren a: “de día y de noche”.
La idea aquí, el lenguaje, no es que oraron en la mañana y en la noche por el asunto. Eso no es lo que está diciendo. Día y noche es un resumen de todo el día, sólo clamando a Dios.

Ahora, permítanme detenerme aquí por sólo un segundo y hablarles acerca de la oración, la verdadera oración y el verdadero ayuno.
Me he sentado tantas veces a hacer listas de oración. Y las listas de oración son buenas. Tengo una lista general de oración que sólo trae a la mente las cosas.
Pero… he tratado de hacer listas de cosas. Ya saben, éstas son cosas que hay que hacer o deben hacerse. O que acabo de saber que es correcto pedir por estas cosas, y he tratado de resistir en ello, y no he sido capaz de hacerlo.

La oración no existe aparte de, primero, estar en comunión con Dios. De estar en su Palabra y solamente teniendo comunión con Él ¿ok? La oración es imposible aparte de un corazón recto.

Ahora, ¿qué es lo que quiero decir con esto?
En comunión con Dios a través de Su Palabra, y sólo en comunión con Él en conversación sobre Su Palabra, siendo cada vez más conformado. Sus deseos convirtiéndose en los tuyos. Su pasión convirtiéndose en tu pasión.

Ahora, es así que las cosas de Dios llegan a ser muy importantes para ti. Y, entonces, como las cosas de Dios llegan a ser muy, muy importantes para ti, cosas específicas te van a ser dadas, digamos.

Y ésta es la manera en que más o menos funciona:

Usé este ejemplo el otro día. Digamos que voy a ir en un viaje de caza. Ahora, recuerden que soy de Norte América. Soy incivilizado. Hago ese tipo de cosas. ¿De acuerdo? Voy a ir en un viaje de caza, al que, literalmente, por un año he estado pensando en ir.
¡Caramba!, voy a este viaje de caza. Voy a cazar un oso. Voy a traerme un oso, ¿de acuerdo?

¡Estoy todo emocionado con eso! Me voy a Canadá y voy a matar un gran oso viejo y vamos a tener carne de oso para todo un año. De acuerdo. Me voy a Canadá. ¡Estoy emocionado!

Hablo de ello cada día. Mi esposa ha construido una pequeña habitación y vive fuera de la casa, simplemente porque no me soporta hablando de ello. Hablo tanto acerca de eso. Me voy a Canadá a cazar un oso.

Ahora, el día que me estoy yendo, estoy poniendo las cosas en /cargando mi auto. Tengo el auto cargado. Estoy preparándome para entrar en él, me vuelvo para decir adiós a mi familia, mi esposa y mis tres hijos. Y justo entonces, mi hijo mayor Ian dice: “Papi, mi cabeza, mi cabeza”, y cae en el antejardín.

Ahora, ¿en ese momento voy a hacer esto? ¡Caray, ahora no puedo ir a Canadá!
Quiero decir, ¡he estado esperando todo el año para ir a Canadá y ahora no puedo ir, porque él ha caído sobre el césped, inconsciente /sin conocimiento! ¿Es eso lo que voy a hacer?

No. Esto es lo que va a pasar. Todo lo que había pensado por un año acerca de ir a Canadá. Lo que había estado soñando, va a desaparecer totalmente. Ni siquiera voy a pensar más en Canadá. Ni siquiera voy a pensar en ir de caza. Está tan lejos de mí. Todo lo que puedo pensar es en lo que hay que hacer. Mi niñito está tirado en el césped inconsciente.

La pasión que tengo por el bienestar de mi hijito ha eclipsado totalmente toda otra pasión que tenía, sobre todo la pasión por ir a Canadá y la caza. Consumió todo lo demás. Todo lo demás desapareció de mi vista y lo único en lo que podía pensar era en eso.

Ahora, en cierto modo, eso tiene mucho que ver con la oración y el ayuno. Especialmente el ayuno. Usted no dice, “Bueno, voy a ayunar cuatro días, porque, bueno, sólo necesito ayunar durante cuatro días.”

Es cuando estás en comunión con Dios, y los asuntos que son importantes para Dios se vuelven importantes para ti. Y como estás en comunión y oración con él, a veces Dios va a poner ciertas cosas en tu corazón, ciertas cargas y pasiones en tu corazón, y vas a llegar hasta el punto en que te vas a decir a ti mismo: “No puedo respirar, a menos que esto ocurra. “

Ahora, si mientras mi hijo estaba tirado en el suelo inconsciente alguien se hubiera acercado a mí diciendo: “Oye, Pablo, no te preocupes por eso. Nosotros nos encargaremos de él. Sólo anda a Canadá a cazar “, mi respuesta habría sido: “¿Estás enfermo? ¡No voy a ir a Canadá! ¿Qué te pasa? No deseo ir a Canadá. “

O, alguien pasa en su coche y dice: “Oye, Pablo, mira, vamos a comer pizza a este nuevo lugar, es muy bueno. ¿Quieres venir? “

“¡Aléjate de mí. No quiero pizza. No quiero ir a Canadá. No quiero comer. No quiero beber. No quiero mirar la televisión. Tengo que llevar a mi niño al hospital”

¿Ven eso? Todo ha sido eclipsado, ¿no es así?, por esta pasión.

Dices: “Bueno, eso nunca me pasa.”

Tal vez no estás en comunión con Dios como deberías.

¿Ven? Comunión con Dios.

Y continúa y dice …
Ahora, voy a leer el versículo ocho, y luego voy a leerlo de nuevo.

Él dice: (v. 8) “Les digo que Él les hará justicia, y sin demora. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿encontrará fe en la tierra? ”

Ahora, permítanme leerlo de la manera en que yo creo que comunicará la mayor verdad a ustedes. Dice en el versículo seis, “Y el Señor dice …” Por lo tanto, el Señor Jesucristo está hablando, y Él está hablando a sus discípulos, ¿ok?

Ahora, quiero que sólo miren aquí. Sólo miren. Jesús dice, después de darles esta ilustración, esta parábola, Él dice así:

Ahora, escuchen, ¡eh!, ¡escúchenme! (v. 6) Tengan en cuenta lo que el juez injusto dijo. ¿Acaso Dios no … ?” Ahora escúchenme. Ésta es una promesa.
(vv. 7-8) ¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos que acuden a Él de día y de noche? ¿Tardará mucho en responderles? Les aseguro que pronto les hará justicia, y sin demora. ¡En verdad, lo hará!”
Pero entonces, de nuevo, ¿quién de entre ustedes va a creer aún lo que estoy diciendo? Cuando el Hijo del hombre regrese, ¿va a encontrar a alguien creyendo estas cosas, creyendo lo que estoy diciéndoles?

¿Ven eso? Miren a eso.
“No obstante…” 
¡Quiero decir, esta gloriosa promesa!, y a continuación, dice: (v. 8-b)”No obstante, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?”

¿Va a encontrar a alguien tomando esto?
¿Saben lo que es increíble? ¿Saben?, escuchar acerca de Spurgeon, ustedes saben, él es el príncipe de los predicadores. Y tengo que decir que, sobre todos los predicadores en el mundo me gusta leer a Spurgeon, hasta donde … bueno, justo a su lado está mi querido Dr. Martyn Lloyd-Jones, pero ambos están ahí.

Pero, ¿ustedes saben que Spurgeon, si leen lo suficiente de sus sermones, era un hombre de oración. Él oraba. Realmente era un hombre de oración.

Hudson Taylor, ¡caramba!, el gran misionero, ¡Hudson Taylor!
¿Sabían que él era un hombre de oración?

George Mueller, bueno, ni siquiera tenemos que hablar de eso, ¿verdad?
Fue un hombre de oración.

He mirado a través de las edades tanto como mi capacidad limitada puede. No soy un gran lector. No puedo consumir libros, pero sólo en lo poco que he estudiado, he visto hombres y mujeres de Dios que han sido usados poderosamente por Dios, pero tengo … estoy en dificultades para encontrar un denominador común, realmente, porque puedo decirles esto. No son todos reformados.
No están todos en un determinado campo. Son muy, muy diferentes. Algunos de ellos son diferentes… algunos en su teología. Ahora, no en las doctrinas básicas históricas del cristianismo. No eran herejes del todo, pero estaban muy, muy … en muy diferentes campos, teológicamente.
También fueron muy, muy diferentes en su personalidad. Algunos de ellos fueron bastante audaces hasta el punto de que incluso, a veces, algo rudos. Otros eran tan humildes que ustedes pensarían que eran ratones de iglesia. Algunos de ellos vivían -por su propia voluntad- vivían básicamente en la pobreza, regalando todo. Algunos de los otros paseaban en hermosos carruajes.

Entonces, ¿cuál es el denominador común en su utilidad? He encontrado un denominador común: La oración.
O, quizás sería mejor decir, una devoción a Cristo manifestada en oración. Oración.

Albert Schweitzer fue a un grupo de jóvenes estudiantes del seminario una vez. Y, sí, él fue muy liberal, muy, muy liberal. Puso en duda muchas de las doctrinas históricas de la fe y no tengo mucho que decir de él espiritualmente, pero llegó a un grupo de estudiantes del seminario y dijo una vez: “No sé lo que llegarán a ser, pero sé que el más feliz entre ustedes será el mayor de los siervos.”

Estaba en lo cierto ahí. Yo podría utilizar la misma declaración. No sé lo que llegarán a ser y no sé cuáles son sus dones, pero puedo decirles esto. El sirviente más útil será el que está dedicado a Cristo en oración. A Cristo en oración.

Quiero decir … y quiero alentarlos, si pueden, ser muy, muy cuidadosos. Algunos de ustedes necesitan meterse en algunos libros de teología sistemática y necesitan estudiar teología. Lo necesitan. Algunos de ustedes necesitan leer libros como la “Autobiografía de George Mueller. Necesitan leer “El secreto espiritual de Hudson Taylor”. Necesitan leer “La vida secreta de oración”. Necesitan leer acerca de la “Autobiografía de John Hyde”, en India. (O, tal vez: “Hyde, el Orador”)
Y los animaría a orar más, a orar más. No por la fuerza de su brazo, no por la potencia de su intelecto, sino por Su Espíritu, por Su Espíritu.

¿Ustedes saben cuál es todo el objetivo de las pruebas? Es la conformidad a la imagen de Cristo.
Pero el propósito de las pruebas es agotar su fuerza; poner cosas en la vida de ustedes que son humanamente imposibles de superar para que recurran a Su fuerza. Él es … no puede ser agotado. ¿Se dan cuenta de eso? Su abundancia, Su tesoro, Su poder, Su virtud, Su excelencia, Su gloria, no puede ser agotado.

¿Qué eres, oh monte, ante Mí? Arrójate al mar.

¿Ven?

Bien, vamos a orar.
Padre, por favor, ayúdanos. Por favor. Señor, tira /echa sobre nosotros Tu yugo y la carga de la gozosa comunión con Dios. En el nombre de Jesús. Amén.

Permítanme decir una cosa que se me vino a la mente. Para ustedes muchachos, ministros y cosas semejantes. Hago una distinción entre … y sé que otras personas no lo hacen. Algunas personas piensan que esto es banal. Pero, hago una distinción entre el estudio con mis botas puestas, la lectura de la Biblia con mis botas puestas y la lectura de la Biblia sin mis botas puestas. Y… quiero que piensen en esto, por lo menos. Cuando estudies las Escrituras, cuando estudies las Escrituras no te engañes a ti mismo. Si piensas que es difícil es porque el trabajo es duro. Hay algunas cosas con las que debes lidiar, debes buscar en la gramática, debes mirar los comentarios, y debes averiguar lo que esto está diciendo.

Debes orar. Debes averiguar lo que está diciendo. Esto es trabajo duro. Si esa es toda tu relación con las Escrituras, vas a fracasar desde el comienzo. Vas a fracasar.

Pero una vez que has llegado a entender algo del significado del texto, que trabajaste a través de él y que tienes básicamente las respuestas de cómo esta cosa se alínea y está en acuerdo con otros hombres y mujeres de Dios:
Sí, esto es lo que este texto significa. Has hecho sólo una pequeña parte de lo que necesitas hacer.
Necesitas disfrutar el texto.

George Mueller habló de la lectura a través de la Escritura hasta que su corazón se conmovía /enternecía.

Dices: “Eso es subjetivo.” Bueno, un montón de cosas lo son.

Hasta que su corazón se conmovía /enternecía.

Una de las cosas con las que tienes que ser tan cuidadoso de perder, es nuestra meditación sobre la Escritura. Meditar sobre eso, pensar sobre eso, sacar de ella, leerla. Y, quizás, de rodillas una y otra vez. Leerla como una oración.
Clamar a Dios: usa esto para transformarme, muéstrame algo, ilumínala. Es más que gramática.
Es más que una serie de verdades.
Pero sólo en intimidad /comunión, en silencio.

Ustedes saben, muy poca gente puede sentarse quieta, sólo para tener intimidad. Escuchar. Escuchar.

Hay un poema que me gusta muchísimo. Habla de Jesús viniendo desde el desierto. Y yendo al templo. Y dice: “Hambre de adorar, de unirme a la alabanza”. Esa es la forma en que habla de eso. Dice: Bueno, voy empezar por el principio.

“Hambre de adorar y de unirme a la alabanza.
Así que Él va en marcha a Jerusalén.
Y va al templo, y dice:
el sobresalto se encontró con la ira que ardió en su cara /rostro,
mientras entraba en el páramo /lo badío de ese árido lugar.”

Y luego pasa a hablar de cómo formó cordones y golpeó a los cambistas. Y luego dice esto, la parte favorita del poema para mí. Dice:

“El ruido y la confusión
dieron paso a Su Palabra,
por fin el silencio sagrado,
para que Dios pudiera ser escuchado”.

¿Conoces ese silencio sagrado?

En la mañana, simplemente sentado o de rodillas allí con ese texto y sólo ponderándolo /pesándolo, /examinándolo, pensando en ello, masticándolo. Y haciendo así como si Cristo estuviera sentado frente a la mesa contigo. Haciéndolo en comunión con Él. Hablando con Él acerca de ello. Pidiéndole que te enseñe.

Y entonces lo que ocurre, eventualmente, es que la actitud en la mesa se convierte en una especie de realidad que vives a través del día.

Me parece increíble jóvenes, que la Biblia hable acerca de estudiar, para mostrarles que han sido aprobados. Pero, ustedes saben, no habla de estudiar mucho.
No quiero decir … no se habla mucho de estudiar. Deberían estudiar mucho.
Pero no habla mucho acerca de eso.

¿Saben de lo que habla más? De la memorización y la meditación.
La memorización y la meditación. Busca cuántas veces dice que “guardes la Palabra en tu corazón. La Palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros”.
Sobre la meditación.
“Sino que se complace en la ley del Señor. Y en Su ley medita de día y de noche. Será como un árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae. Y en todo lo que hace, prospera.”

Tener esa palabra en ustedes.
¿Están memorizando las Escrituras? ¿Y llevas contigo esa Escritura, meditando sobre ella?
Es casi como una vaca que tiene cuatro estómagos. 
Sé que esto suena como burdo /de mal gusto; pero, ella mastica la hierba, se la traga y la regurgita de nuevo; la mastica de nuevo, se la traga, la regurgita de nuevo.

Eso es como burdo /de mal gusto, pero una buena ilustración de la meditación. Estás tomando nota. Estás alimentándote de ella, estás masticándola. Estás llegando a conocer… pero es hacerlo en comunión con Él, no independientemente de Él, sino en comunión.
Y entonces comenzarás a ver que vas a tener deseos que son Sus deseos. Y tu oración será más de las cosas que has adquirido de la comunión con él. Y luego… se puede llegar al punto en que eres una especie de extraño, en el sentido de que alguien los va a mirar a los ojos y a darse cuenta, “¡Caramba!, ese tipo está a un millón de millas de aquí en este momento”.

Y estás más lejos que eso. Estás en comunión con Dios.

Ahora, en los lugares celestiales, allá es donde … Me gustaría que pensaras de esta manera.
Que vivieras tu vida ahora en las cortes de Dios.
Que estuvieras siempre en Su presencia.
Que vivas tu vida en las cortes de Dios. Al igual que el Profeta dijo: “El Dios ante cuya presencia estoy”.

Puedes estar en esta sala, pero estás en comunión con Dios.
Puedes estar en esta sala, pero esta sala no es la gran realidad para ti. La gran realidad para ti es Dios y Su presencia. Estar con Él.

Acerca de Juan Alberto Florez

¡Proclamando la Palabra de DIOS a los Cuatro Vientos! Simplemente, nuestro propósito es llevar la Palabra de DIOS a los corazónes y mentes de las personas, utilizando los medios más eficientes a nuestro alcance. El internet es una herramienta efectiva para alcanzar a otros con el Evangelio y enseñarles sobre grandes verdades biblicas y desenmascarar la mentira y la apostasia, que esta llevando a muchos a la muerte espiritual. ¡¡JESUCRISTO ES EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA!!

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